ÍTACA.
Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.
Konstantínos Kaváfis.
miércoles, 12 de enero de 2011
sábado, 13 de marzo de 2010
La vuelta al mundo real....
Cada vez que me enfrento al teclado y decido escribir la última entrada, la entrada debida hace tiempo, me bloqueo.¿Cómo terminar algo que no quieres que termine? ¿Como acabar con algo, que físicamente ya encontró su fin, pero continúa en la fantasía? Escribir el final del viaje significa asumir que acabó y que hay que encarar de nuevo la realidad (aunque aquí se podría iniciar un debate acerca de la relatividad de la realidad) ¿Pero qué ocurre cuando la consciencia se niega a aceptar la vuelta? ¿Qué ocurre cuando la cabeza ha decidido proseguir con el viaje dejando al cuerpo solo y desamparado?
Todavía me encuentro en un estado de confusión y letargo, como si viviera en un bostezo eterno intentando despertar de una vez y queriendo seguir soñando a la vez. A momentos no distingo la ficción de la realidad. A veces siento que todo mi viaje ha sido una proyección de mi fantasía, otras, que la vuelta a Madrid es sólo un sueño que estoy teniendo en Buenos Aires. Y lo cierto es que cuesta asimilar que ambas son realidades consecutivas en tiempo y espacio. Sé que aterrizar me llevará un tiempo y sé que para ello también necesito paciencia y convicción de quererlo. Me esfuerzo. Busco el presente, para ubicarme en él y poder avanzar hacia el futuro y mientras averiguo qué hacer con mi vida a partir de ahora, procuro retener el dulce sabor de los imprescindibles recuerdos vividos...
Gracias a todos los que nos habéis acompañado virtualmente en esta pequeña gran aventura!
M.
Todavía me encuentro en un estado de confusión y letargo, como si viviera en un bostezo eterno intentando despertar de una vez y queriendo seguir soñando a la vez. A momentos no distingo la ficción de la realidad. A veces siento que todo mi viaje ha sido una proyección de mi fantasía, otras, que la vuelta a Madrid es sólo un sueño que estoy teniendo en Buenos Aires. Y lo cierto es que cuesta asimilar que ambas son realidades consecutivas en tiempo y espacio. Sé que aterrizar me llevará un tiempo y sé que para ello también necesito paciencia y convicción de quererlo. Me esfuerzo. Busco el presente, para ubicarme en él y poder avanzar hacia el futuro y mientras averiguo qué hacer con mi vida a partir de ahora, procuro retener el dulce sabor de los imprescindibles recuerdos vividos...
Gracias a todos los que nos habéis acompañado virtualmente en esta pequeña gran aventura!
M.
martes, 12 de enero de 2010
Mi Buenos Aires querido
Ya, sentada desde el ordenador de mi casa en Madrid, va tocando hacer mi última entrada. Buenos Aires...
La ciudad de Buenos Aires no es una ciudad más del viaje, es simplemente BUENOS AIRES.
Tomamos una habitación que alquilamos en un pisisto en el centro como base de operaciones. Ya por fin, teníamos una casa, con ducha, cocina, nuestra propia habitación, incluso televisor...aunque creo que lo que más nos gustó fue el balcón, nuestra habitación tenía un balcón a la calle que me encantaba.
Siempre que me han preguntado al volver, por Buenos Aires, he dicho lo mismo, es como una mezcla de "Madrid, París y Barcelona", desde luego mucho más insegura que Madrid, más sucia que París y mucho más grande que Barcelona.
Entiendo a la gente que dice que Buenos Aires le abruma por su tamaño, su encanto no se ve a la primera, hay que meterse por sus calles y buscarlo...en ese sentido creo que es un poco Madrid, para conocerlo y disfrutarlo hay que vivirlo.
Mayte y yo nos lo tomamos con calma, yo tenía 9 días! y mezclamos la vida casera con el conocimiento de esta "Capital Federal".
Paseos por el caminito en la Boca, por Puerto Madero, Recoleta, y San Telmo, avenidas infinitas, almuerzos en las Confiterías tradicionales...todo lo recomendaría; eso sí con paciencia y tiempo que la ciudad es muy grande.
Estar allí es sentirte un poco aquí, de vez en cuando creo que incluso el aire olía a Madrid...
Poco más puedo decir porque cuando pienso y recuerdo Buenos Aires me vienen muchas más imágenes que palabras...
En definitiva, me encantó no sólo La Capital sino ese país que con una sonrisa nos mira y nos dice "¿Vienen de España? ¡La madre patria!"
Y...se acabó, por mi parte la aventura empezó y acabó, quizás podría haber sido mejor o peor o distinta, pero no habría sido nuestra aventura ( la de Mayte y la mía). Muy recomendable, eso sí, con tiempo, dinero, paciencia, una sonrisa y una amiga-hermana.
UN beso esta vez desde mi casa en Madrid...
T.
Teresa
La ciudad de Buenos Aires no es una ciudad más del viaje, es simplemente BUENOS AIRES.
Tomamos una habitación que alquilamos en un pisisto en el centro como base de operaciones. Ya por fin, teníamos una casa, con ducha, cocina, nuestra propia habitación, incluso televisor...aunque creo que lo que más nos gustó fue el balcón, nuestra habitación tenía un balcón a la calle que me encantaba.
Siempre que me han preguntado al volver, por Buenos Aires, he dicho lo mismo, es como una mezcla de "Madrid, París y Barcelona", desde luego mucho más insegura que Madrid, más sucia que París y mucho más grande que Barcelona.
Entiendo a la gente que dice que Buenos Aires le abruma por su tamaño, su encanto no se ve a la primera, hay que meterse por sus calles y buscarlo...en ese sentido creo que es un poco Madrid, para conocerlo y disfrutarlo hay que vivirlo.
Mayte y yo nos lo tomamos con calma, yo tenía 9 días! y mezclamos la vida casera con el conocimiento de esta "Capital Federal".
Paseos por el caminito en la Boca, por Puerto Madero, Recoleta, y San Telmo, avenidas infinitas, almuerzos en las Confiterías tradicionales...todo lo recomendaría; eso sí con paciencia y tiempo que la ciudad es muy grande.
Estar allí es sentirte un poco aquí, de vez en cuando creo que incluso el aire olía a Madrid...
Poco más puedo decir porque cuando pienso y recuerdo Buenos Aires me vienen muchas más imágenes que palabras...
En definitiva, me encantó no sólo La Capital sino ese país que con una sonrisa nos mira y nos dice "¿Vienen de España? ¡La madre patria!"
Y...se acabó, por mi parte la aventura empezó y acabó, quizás podría haber sido mejor o peor o distinta, pero no habría sido nuestra aventura ( la de Mayte y la mía). Muy recomendable, eso sí, con tiempo, dinero, paciencia, una sonrisa y una amiga-hermana.
UN beso esta vez desde mi casa en Madrid...
T.
Teresa
viernes, 25 de diciembre de 2009
El regreso
Gracias a Iberia, Fomento (véase Pepiño) y mi padre (por insistir telefónicamente) VUELVO A CASA POR NAVIDAD (Bueno Navidad Navidad no, pero para los Santos Inocentes ya estoy allí!!!)...
Mayte sigue estancada aquí indefinidamente hasta nuevas noticias de su vuelo a finales de enero...
Pero aún nos quedará escribiros una última etapa, Buenos Aires....
Feliz Navidad a todos!!!!
T.
Mayte sigue estancada aquí indefinidamente hasta nuevas noticias de su vuelo a finales de enero...
Pero aún nos quedará escribiros una última etapa, Buenos Aires....
Feliz Navidad a todos!!!!
T.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Perito Moreno_El Calafate
Atrapada en Buenos Aires (que es uno de los mejores sitios para estar atrapada), sin vuelo de vuelta gracias a Air Comet y esperando que Fomento me llame para reubicarme en un vuelo me dispongo a contaros un cuento, el cuento del Perito Moreno...
¿Os lo sabéis? No es de los hermanos Grimm,ni de Gloria Fuertes...está escrito por La Patagonia.
Llegaron a un pueblito llamado Calafate, nuestras dos protagonistas de la historia, después de 24 horas de viaje pero con muchas ilusiones de vivir la que sería la última aventura de su viaje.
El pueblito no alberga demasiada belleza ni encanto, un cúmulo de tiendas, confiterías y bares se apelotonan en la calle principal por donde los visitantes pasean por las noches y buscan recuerdos para sus seres queridos.
Encontraron una bonita cabaña en un albergue en lo alto de una colinita, un poco alejada del centro pero con hermosas vistas al lago.
Ese día después de haber planeado y contratado su periplo del día siguiente, se fueron a domir con una sonrisa en la boca.
A la mañana siguiente se levantaron, desayunaron y a eso de las 8:30 un autobús pasó a buscarlas, estaban exultantes porque el día prometía y estaban muy ilusionadas de todos los planes que la agencia les ofreció.
Una hora de autobús después, y tras pasar la entrada al Parque Nacional, el autobusero subió el volumen del Himno de la Alegría (versión instrumental al contrabajo) era el momento preciso en el que ante sus ojos se erguía por primera vez a lo lejos el imponente y elegante Glaciar del Perito Moreno. Ahora todo el autobús, antes disperso en sus quehaceres, centraba todas las miradas en aquella masa de hielo.

Llegaron por fin a la primera parada del día, llamémosla "las pasarelas" desde allí, nuestras aventureras bajan por los caminos y desde las terrazas observaban con asombro y admiración la belleza de aquel paisaje sólo visto antes en libros y postales. ¿Frío? ¡NO! nuestras protagonistas están ya muy curtidas en todo tipo de ambientes y no sienten ni frío ni calor, sólo una ligera brisa fresca que les congela la nariz.
Y allí, mirando y mirando, temiendo apartar la mirada por si en ese preciso momento llega el tan ansiado desprendimiento. A lo lejos, como eco de truenos se oyen bloques de hielo caer pero en primera línea, apenas trozos de poca envergadura.
Alguien grita ¡mirad! sobre sus cabezas un Cóndor, exhibía sus plumas y les daba a todos una lección de como planear...( le di recuerdos...)
Es hora de volver al bus para la segunda para del día, la llamaremos "embarcadero"
Nuestras chicas ya están muy curtidas en eso de los transportes, y allá que las vemos montarse en el barco que las acercará a las enormes paredes del glaciar (60 metros) y las cruzará al otro lado del lago. A bordo ven pasar trocitos de hielo flotando por el agua como patitos a la deriva.
Una vez en el lado opuesto del lago, justo en el momento en el que el guía Marcelo va a explicarles acerca de los glaciares, cuando nadie se lo esperaba, ¡llegó el desprendimiento! una enorme columna de hielo cae al agua con gran estruendo formando una gran ola!Impresionante imagen, (fotografiada rápidamente de soslayo...)
¡Ahora sí! Llegó uno de los momentos que nuestras chicas estaban esperando, allí las vemos atándose los grampones a los pies...¿para qué? ¡Para caminar sobre el glaciar! Sí, qué mejor final para esta aventura que hacer un trekking por encima de uno de los Glaciares más conocidos del mundo?? últma etapa del día llamada "caminar por el hielo".
Allá arriba, el hielo toma formas caprichosas, se curva, se riza, forma cavidades, pequeñas grutas, y salientes afilados; también según andan y van clavando sus grampones en el hielo (como si de dos picadoras de hielo se tratasen) suben y bajan pequeñas colinas que el glaciar ha creado a su antojo. Pequeños charcos de agua helada, cristalina, buenísima donde llenar las cantimploras y saborear el agua más pura que nunca hayan bebido. Una experiencia única, perfecta para un final...y para el final, el guía nos tenía una sorpresa reservada, unos alfajores, una botella de whisky con hielo del Perito Moreno para brindar por este colofón que digno ha sido de ser el último.
Este cuento como todos tiene un final, un final alegre, una sensación de haber estado en uno de los lugares más bellos de la Tierra y espero que ahora que lo habéis leído, vengáis a este maravilloso lugar, para que esta vez seáis vosotros los protagonistas...
Próxima entrega..Buenos Aires...Capital federal.
besos a todos los que aún después de estos meses siguen leyendo el blog y esperando diariamente las nuevas publicaciones
T.
¿Os lo sabéis? No es de los hermanos Grimm,ni de Gloria Fuertes...está escrito por La Patagonia.
Llegaron a un pueblito llamado Calafate, nuestras dos protagonistas de la historia, después de 24 horas de viaje pero con muchas ilusiones de vivir la que sería la última aventura de su viaje.
El pueblito no alberga demasiada belleza ni encanto, un cúmulo de tiendas, confiterías y bares se apelotonan en la calle principal por donde los visitantes pasean por las noches y buscan recuerdos para sus seres queridos.
Encontraron una bonita cabaña en un albergue en lo alto de una colinita, un poco alejada del centro pero con hermosas vistas al lago.
Ese día después de haber planeado y contratado su periplo del día siguiente, se fueron a domir con una sonrisa en la boca.
A la mañana siguiente se levantaron, desayunaron y a eso de las 8:30 un autobús pasó a buscarlas, estaban exultantes porque el día prometía y estaban muy ilusionadas de todos los planes que la agencia les ofreció.
Una hora de autobús después, y tras pasar la entrada al Parque Nacional, el autobusero subió el volumen del Himno de la Alegría (versión instrumental al contrabajo) era el momento preciso en el que ante sus ojos se erguía por primera vez a lo lejos el imponente y elegante Glaciar del Perito Moreno. Ahora todo el autobús, antes disperso en sus quehaceres, centraba todas las miradas en aquella masa de hielo.

Llegaron por fin a la primera parada del día, llamémosla "las pasarelas" desde allí, nuestras aventureras bajan por los caminos y desde las terrazas observaban con asombro y admiración la belleza de aquel paisaje sólo visto antes en libros y postales. ¿Frío? ¡NO! nuestras protagonistas están ya muy curtidas en todo tipo de ambientes y no sienten ni frío ni calor, sólo una ligera brisa fresca que les congela la nariz.

Y allí, mirando y mirando, temiendo apartar la mirada por si en ese preciso momento llega el tan ansiado desprendimiento. A lo lejos, como eco de truenos se oyen bloques de hielo caer pero en primera línea, apenas trozos de poca envergadura.
Alguien grita ¡mirad! sobre sus cabezas un Cóndor, exhibía sus plumas y les daba a todos una lección de como planear...( le di recuerdos...)
Es hora de volver al bus para la segunda para del día, la llamaremos "embarcadero"
Nuestras chicas ya están muy curtidas en eso de los transportes, y allá que las vemos montarse en el barco que las acercará a las enormes paredes del glaciar (60 metros) y las cruzará al otro lado del lago. A bordo ven pasar trocitos de hielo flotando por el agua como patitos a la deriva.
Una vez en el lado opuesto del lago, justo en el momento en el que el guía Marcelo va a explicarles acerca de los glaciares, cuando nadie se lo esperaba, ¡llegó el desprendimiento! una enorme columna de hielo cae al agua con gran estruendo formando una gran ola!Impresionante imagen, (fotografiada rápidamente de soslayo...)
¡Ahora sí! Llegó uno de los momentos que nuestras chicas estaban esperando, allí las vemos atándose los grampones a los pies...¿para qué? ¡Para caminar sobre el glaciar! Sí, qué mejor final para esta aventura que hacer un trekking por encima de uno de los Glaciares más conocidos del mundo?? últma etapa del día llamada "caminar por el hielo".
Allá arriba, el hielo toma formas caprichosas, se curva, se riza, forma cavidades, pequeñas grutas, y salientes afilados; también según andan y van clavando sus grampones en el hielo (como si de dos picadoras de hielo se tratasen) suben y bajan pequeñas colinas que el glaciar ha creado a su antojo. Pequeños charcos de agua helada, cristalina, buenísima donde llenar las cantimploras y saborear el agua más pura que nunca hayan bebido. Una experiencia única, perfecta para un final...y para el final, el guía nos tenía una sorpresa reservada, unos alfajores, una botella de whisky con hielo del Perito Moreno para brindar por este colofón que digno ha sido de ser el último.

Este cuento como todos tiene un final, un final alegre, una sensación de haber estado en uno de los lugares más bellos de la Tierra y espero que ahora que lo habéis leído, vengáis a este maravilloso lugar, para que esta vez seáis vosotros los protagonistas...
Próxima entrega..Buenos Aires...Capital federal.
besos a todos los que aún después de estos meses siguen leyendo el blog y esperando diariamente las nuevas publicaciones
T.
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