A más de tres mil metros de altura, con 1 litro de mate de coca en las venas para sobrepasar el mal de alturas e intentando mantener la paciencia con esta "fantástica" conexión a internet. Estamos en Cuzco y con todo lo que nos rodea resulta bastante difícil hablar del final de la etapa asiática. Parece que haya pasado un siglo desde que partimos de Singapur, ciudad de la pulcritud, de las posibilidades, del capitalismo, del lujo, de las aceras impecables, de los rascacielos, de las impresionantes vistas, del Kitsch; ciudad donde los chicles están prohibidos y los "ex-pat" viven aislados en "condominios" (urbanizaciones) con piscina y gimnasio. Singapur como crisol de cultura oriental y occidental, sirviéndose de lo mejor de cada una. Singapur como gran urbe occidental sumergida en el clima tropical del Sudeste Asiático, pero social y económicamente a un abismo de sus vecinos. Parece mentira que una ciudad-estado tan pequeña sea tan rica no produciendo absolutamente nada tangible. Y de ahí, el precio prohibitivo de los alimentos, todo lo imaginable importado. Eso sí, encontrar pan rallado, jamón, harina normal o canela es imposible. Nos alojamos en casa de Tom y Claudia,los encantadores profes suizos que conocimos en Birmania. La ilusión de vivir, aunque sea por 2 días, en un hogar de verdad con salón, cocina y baño con ducha como dios manda, es inexplicable y estar tiradas en el sofá viendo tranquilamente una peli, no tiene precio. El summum fue la cena que preparamos como despedida, cena apetecible pseudoespañola (no conseguimos todas las materias primas). Hay que tener en cuenta que hace tres meses que comemos en restaurantes, puestecillos callejeros o chiringuitos sin posibilidad de cocinar.
Dos días sólo dan para una impresión, pero ya era hora de despedirse de Asia y comenzar nuestra nueva etapa. El 9 de noviembre comenzamos nuestro largo cruce al otro continente. Aproximadamente 30 horas de viaje pasando por Xianmen, Peking nevado (y nosotras con chanclas y camisetas de tirantes), viendo 2 veces el atardecer del día 9 para por fin aterrizar en la ciudad de los ángeles. Sí, Los Ángeles, California, EEUU... Y aquí le paso la bola a Teresa.
Buenas noches!
M.
Mi vida se puede decir que ha vuelto a una relativa normalidad, así que ya vuelvo a pasarme por aquí con frecuencia.
ResponderEliminarQué de lugares, qué de historias, qué de sueños... La ventaja de viajar con vosotras desde el ordenador de casa, es que nos ahorramos comer mal, dormir peor, el traqueteo del tren interminable, las psedoduchas...
Desde aquí, con nuestras lentejas, cocido, filetes con patatas y ensalada, verduritas a la plancha... todo home made (en mi caso también school made, jiji), con una ducha reconfortante a diario y un sofá estupendo, nos quedamos con la magia de la primera mirada, el escaparate infinito de olores, colores, sonidos, que a nuestros sentidos imaginados resultan maravillosos.
Supongo que L.A. nos resultará muy familiar a todos...
Beijinhos!!!
Qué tal vais??ya va aumentando la morriña...bueno para que veas teresa que aunque no doy señales de sigo vivo, aunque cada vez más liado...un beso a las dos
ResponderEliminarDear Teresa and Mayte,
ResponderEliminarsorry for the delay: thanks a lot for the postcard!
it's a couple of weeks i've been reading your blog, really happy you're having such a great experience.
Looks like while you left Asia i'm going to arrive...
We (Salottobuono) have been selected for the Hong Kong and Shenzhen architecture biennale, so from november 29th to december 8th i'll be in Hong Kong.
then 2 weeks in Japan, holidays!
unfortunately i can't stay around 5 months as you're...pretty envious!
hope to see you soon when you'll be back!
baci
L.