Camboya. Hasta hace unas semanas una palabra sorda para mis oidos, no mas significativa que cualquier otro nombre de cualquier otro pais. Pero cada pais tiene su historia, y si esta se cuenta a traves de las miles de historias que viven sus habitantes, la indiferencia se convierte en empatia.
Camboya como pais de contrastes, albergando tesoros de belleza infinita como los templos de Angkor y por otro lado lidiando con un terrible pasado reciente. No hay que abrir mucho los ojos para ver los resquicios de la guerra civil y el regimen del Khmer Rojo. Indigentes y mutilados por minas antipersona tirados en la calle pidiendo comida o tocando en las zonas turisticas para ganarse algun dollar. No hay forma de entender lo que ocurrio durante la dictadura, no hay manera de comprender la indiferencia del resto del mundo ante los sucesos. Un pueblo entero tratado como maquina de fabricar; sin personas, sin identidad, sin propiedad, sin intelecto, sin dinero, sin colores, sin amor, sin matrimonio, sin ideas, sin suenyos, sin esperanza...
Hoy Camboya mira hacia el futuro buscando su identidad en el ancestral pasado de los templos y la esperanza puesta en el emergente capitalismo. Capitalismo que en el presente se percibe en el precio del dollar americano, las multinacionales y los abueletes occidentales que pasean con jovencitas camboyanas. Occidente invierte y el pueblo camboyano se muere de hambre...Pero quiero creer que las ganas de vivir y el optimismo que se manifiesta en las miles de sonrisas que hemos recibido, escribiran el futuro que merece este pais tan especial.
M.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
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Jijijiji... Estáis actualizando a la vez que lo leo... ¡Es como tener la primicia!
ResponderEliminarJusto hace una semana y media en el suplemento dominical venía un reportaje sobre Camboya. Se titulaba "un país sin viejos". Y más o menos relataba lo mismo que tú: la frecuencia de gente mutilada por las minas antipersona, las secuelas aún omnipresentes de la dictadura de los jemeres rojos, la juventud insultante de la mayoría de la población y la falta de referentes para esa juventud, la desorientación de las mujeres sobre su rol en la sociedad, en especial de las niñas, la carencia de una estructura familiar ordenada... Y también, la sonrisa esperanzada que provoca mirar el presente y saberlo pacífico, escuchar los latidos de las ciudades y sentirlos rutinarios y sin sobresaltos, imaginar el futuro sin que ésto resulte un atrevimiento casi ofensivo...
¡Vaya! Habéis etado en el mismo país el periodista y tú. Jejej... ahora tengo la sensación de que yo ha estado también allí!!
Y bueno, Mayte no te esfuerces mucho en que Teresa aprenda a pronunciar o decir Phnom Penh; aún dice sandwich y pizza como le da la gana... ¡Jajajajajaj!
Un abrazote fuerte a las dos.
Eres nuestra seguidora numero 1!!!!!! Te hacemos presidenta de nuestro club de fans!!te queremos M y T
ResponderEliminar¡Acepto gustosa el cargo! Jijijiji...
ResponderEliminarPara teneros informadas niñas, ¡casi nos dan los Juegos Olímpicos! A puntito hemos estado... Al final se los lleva Río de Janeiro. Así que nada, iremos a por los del 2020!! Que además es una fecha bonita, mira tú!
Beijinhos lindas!!
Hola chicas!
ResponderEliminarEspero q todo bien. Con tantas lluvias...
Hoi Ann la semana pasada:
http://inapcache.boston.com/universal/site_graphics/blogs/bigpicture/ketsana_09_30/k08_20557379.jpg
Recibido tu mail Mayte. Esta noche te conesto.
El lector fiel.
Yo también quiero montar en elefante!!!!!!!!!!
ResponderEliminarLlevadme con vosotras, por favoooooooooor!
Un besote, nenas!
Hola Mayte, tu tio-primo de Barcelona, se lo pasa en grande con esta entrega por capítulos de este viaje "alucinante".Tendreis que publicar un libro con todas estas experiencias. Hay una constante en todas las fotos, teneis siempre una expresión de cara, tan relajada, que dais envidia "de la buena".
ResponderEliminarPor cierto la postal que nos enviaste, la hemos enmarcada presidiendo el salón de casa.!!Venga cuidaros mucho! !Seguid pasandolo güai!
Muchos besotes de tio Tomy, Cinta y Joel.