Por qué viajar en compañía

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar , la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
- ¡Ayúdame a mirar!

("El Libro de los abrazos", Eduardo Galeano)

M.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Desde Amantaní hasta Puno, PERÚ

21 noviembre. Excursión al Titicaca y noche en una de las islas, Amantaní. 4000m de altitud. Nos hospedamos con una familia quechua tratando de hacernos por 48 horas a la vida sencilla y tradicional de los autóctonos.


Una casita de adobe con puertas de metro y medio, un inodoro a 20 pasos de la vivienda, una hoguera entre cuatro paredes, una colina que llega hasta la orilla del lago y da tubérculos y trigo. Nada de hortalizas, ni árboles frutales, nada de carreteras, ni motos, ni coches, ni caballos, ni bicis, sólo un barco que llega al diminuto puerto día sí, día no.
La mamapacha se alza al oeste, en forma de montaña de culto y observadora de la inmensidad del Titicaca recibiendo las ofrendas de los ciudadanos coloridos, que la ascienden sin paradas, sin descansos, a pesar de la falta de aire. Me pregunto si sus pulmones son más grandes o es que necesitan menos oxígeno...Yo no encuentro mi ritmo de escalada, ni siquiera mascando coca. Descanso en la cima e intento atrapar el atardecer sobre las montañas bolivianas. El resto del Mundo parece tan lejano en tiempo y espacio...
El baile tradicional previsto se cancela debido a una tormenta de granizo. Brrrrr... Nuestros cuerpos se están volviendo locos con tanto cambio climático. Nos quedamos en casa, cerquita del fuego, cuidando a las niñas mientras papá y mamá intentan arreglar la gotera de la chimenea. Nada más que hacer, así que a la fría cama después de cena casera a base de hidratos de carbono. Creo que hace más de dos décadas que no me acuesto a las 8 de la tarde y me quedo dormida a las 9...
El día amenece despejado; se ven los resquicios de la tormenta nocturna y el pueblo en pie, labrando, cosiendo, vendiendo prendas de alpaca hechas a mano; y mamá Isabela nos acompaña hasta el muelle. Nos metemos en la cápsula del tiempo y navegamos pausadamente hacia siglo XXI haciendo una parada en Taquile y otra en Uros, el pueblo flotante construido de y sobre juncos: las islas son cantidades de juncos amontonados, las casas son juncos enlazados y trenzados, los barcos son juncos comprimidos y atados y los habitantes saben cómo venderlo como atracción turística.
2 horas más y llegamos a Puno, ciudad a orillas del Titicaca, poco interesante y bastante fea. En busca de un albergue para pasar la noche nos topamos con Antonieta, que nos ofrece su hostal por precio justo y posibilidad de cocinar. Mhhh!Cocinar! Rápida visita al mercado, veloz vuelta a casa, preparación de cena y a disfrutar! Una velada en compañía de la casera, de Ignasi (otro viajero encontrado) y de un vino de sabor dudoso...La estancia en Puno se prolongaría 2 días más, incluyendo una excursión a Chucuito (donde las cajas reales en tiempo de la colonización española) y un día de descanso escuchando historias y canciones tradicionales cantadas por la familia de Antonieta. Bus nocturno a nuestro conocido Cuzco, otro día comiendo arroz, patatas y sopas calientes y al día siguiente, 25 de noviembre, dirección Argentina...
M.

3 comentarios:

  1. Querida May!!!!!

    La Jul me pasó el enlace del blog y os sigo los pasos desde Salamanca, desde el ordenador.
    No me he atrevido a manifestarme hasta ahora, que llegáis -¿o estáis ya?- en Argentina. Solo para decirte que me parece muy valiente, muy humano y muy enriquecedor lo que estás haciendo.
    Y que bailes mucho tango en Argentina. Y que te abrigues. Y que comas bien. ;P

    Besitos y abrazos.
    Cris.

    ResponderEliminar
  2. el titikaka...q fuerte, q recuerdos....creo q es el sotio donde mas frio he pasado en mi vida, m meti en mi saco, vestida con toooda la ropa q llevaba, dos mantas y aun asi m fui a la camade gema porq seguia helada. desde entonces gema dice q soy muy friolera, jajajaja.
    a nosotras tamb nos disfrazarons co los trajes tipicos de alli, llovio muchisismo, pero no suspendieron el baile y pudimos bailar, jejeje.
    q ricos los tuberculos y el keso de cabra verdad???? y la sopita calentita...dios q bueno....
    y lode meterse en la cama a las 8, cierto totaql, yo creo q es por el ca,bio de altura, da insmonio, no lo notatsteis?????

    un besote chicas.....

    ResponderEliminar
  3. Soy el "primotío" Tomy de Barcelona. Sencillamente impresionante. Ya me habia acostumbrado al paisaje de Asia, pero casi que me quedo con lo ultimo que estamos viendo, Perú, Argentina, me imagino que la gente va de otro rollito, pero los paisajes que veo en vuestras fotos son una pasada.
    Recibimos tu postal hace poco,te lo vas a pasar genial bailando tangos en Buenos Aires "querido". Cuidaros mucho. Besotes.

    ResponderEliminar