Por qué viajar en compañía
Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla. Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar , la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
- ¡Ayúdame a mirar!
("El Libro de los abrazos", Eduardo Galeano)M.
Se sabe que dos viajeras son arquitectos cuando en un álbum predominan las fotos de edificios, con su nombre y autor jajaja!! En este momento lleváis 100 días 3 horas y 31 minutos. Me gusta pensar donde estaréis en el minuto 32. En qué ciudad, calle, río, o bajo qué árbol os habréis parado a leer. Que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas. Un besazo.
ResponderEliminarHola chicas,
ResponderEliminarFelicidades por los 100 días de viaje y por este fantástico bloc. Menuda experiencia. No entiendo el último comentario de Maite al despedirnos de que le daba un poco de envidia mi próximo viaje, con lo que habéis visto y vivido (y aún os queda un mes) podrías hacer un millón de documentales, y todos ellos increíbles.
Me siento orgulloso y muy afortunado de haber podido conoceros y espero que algún día podamos volver a vernos.
Espero que os vaya muy bien en Argentina, seguiré vuestras aventuras a través del bloc (aunque sea con su lógico jet-lag)
Ignasi Costa, el polaco.
natxcosta@hotmail.com
hOLA MI NIÑA!!
ResponderEliminarEstoy en casa borrachilla con Mark y con otro amigo,Fabri, nos hemos acordado de ti y hemos estado mirando tu blog!!! nos encanta y nos encantas tu!!! disfruta!!! vane
Leer vuestra viaje por Perú me trae a la mente el nuestro. Coincido en que es un lugar espectacular, salvo Aguas Calientes. Lo del guía es fundamental para entender lo grandioso de esa cultura. Pero lo mejor, lo mejor, lo mejor de las últimas fotos....¡LA HUELLA DEL PATO DONALD!. Besos, Mili.
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