Por qué viajar en compañía

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar , la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
- ¡Ayúdame a mirar!

("El Libro de los abrazos", Eduardo Galeano)

M.

sábado, 12 de diciembre de 2009

FOTOS ARGENTINA_ De Iguazú a las Quebradas de Humahuaca

ARGENTINA_DE IGUAZÚ A LAS QUEBRADAS DE HUMAHUACA

3 comentarios:

  1. Que bonitas cosas, pasais de un paisaje a otro de una forma rápida, no sé cómo tendréis el cuerpo de tantos cambios. Que bonita mariposa. Seguir contando cosas, estamos disfrutando mucho de vuestro viaje. Besos fuertes. Pilar (madre de Paloma).

    ResponderEliminar
  2. A mi las mariposas no me han encantado, me han dejado patidifusa!!!!pero que genial!!!!las cataratas son increibles, por un instante he sentido que yo tambien estaba alli. salis guapisimas, cualquiera diria que llevais tanto tiempo con la mochila al hombro:) un besito muy fuerte!!!!y....cuidado con los melosones!!!!je je.Paloma (hija de Pilar)

    ResponderEliminar
  3. Nonitos, estás neeegra!y guapísima...qué bien os sienta el placer, jejeje(y los zapatos de tango)
    Un besazo, pequeñas, disfrutad de Argentina/os

    ResponderEliminar