24 horas para llegar de Iguazú a Salta, "la linda". Una ciudad con corazón colonial, cine a 5 pesos y famosa por tener las mejores empanadas. A parte de las interminables caminatas de de descubrimiento urbano, nos pasamos unas cuantas horas en diversas librerías disfrutando del placer de poder elegir entre cientos de libros en español; esto seguido por unas sesiones en el auténtico cine popular de butacas remendadas y ventiladores de la postguerra.¡fantástico!
En el instante en que el viajar se asume como rutina, las cosas cotidianas se convierten en rarezas muy codiciadas. La euforia decrece, la energía mengua y se empiezan a apreciar los momentos de tranquilidad, contemplación y reflexión.
Noche tranquila y día siguiente vuelta a la ruta. 5 horas pasando entre las coloridas quebradas para llegar de noche a Humahuaca, pueblecito encantador de casas de adobe (que me recuerdan a mi Otero) y perros callejeros. Alojamiento en una estupenda casa de huéspedes con cocina y cena improvisada y compartida con italianas y un francés. Lo mejor: los filetes de ternera...¿o el vino tinto?

Día siguiente de paseos y fotos varias con cardones (Teresa sigue en busca del típico cáctus de tres brazos que aparece en los comics de Lucky Luck)y bajada (en autobús, como no) hacia el siguiente pueblo, Purmamarca: Same same, but different a Humahuaca. A destacar, la excursión a la salina: Una mancha blanca, inmensa, refeljante y salada en medio de un valle. Nuestro conductor tuvo un problema gástrico y después de alargar nuestra estancia una y otra vez para ver si mejoraba (fomentando así el rojo quemado de nuestras caras), le propusimos un cambio al volante. Teresa se ofreció voluntaria como nueva conductora de la furgoneta falta de oxígeno (sí, porque hasta los coches se quedan sin aliento a 4000 metros de altura).
Resumiendo el impresionante paisaje...Ver fotos!Son bastante más elocuentes de lo que yo podría ser.

En este apartado entra también el relato de nuestra estancia en Mendoza, siguiente destino y sólo a 19 horas de Salta. Pero creo que bastará con mencionar que pasamos dos días en un albergue de un mafioso con hijo zumbado esperando a que dejara de llover, para hacernos una ruta en bici por las bodegas con sus correspondientes catas. Nunca llegó a escampar, así que nos dedicamos a patear la ciudad, comer, deleitarnos con el vino, hablar en francés con Laurent (nuestro parisino adoptado en Salta)y prepararnos física- y mentalmente para nuestro viaje de 17 horas a Bariloche, capital del CHOCOLATE!

Buenas noches!
M.
Jejejejeje... Teresita en busca de un cactus perfecto, me parto... Y además me la imagino perfectamente. Bueno niñas seguid disfrutando tambien en mi nombre, Sudamérica me da mucha más envidia que Asia... (salvo que estais en verano)
ResponderEliminarBeijinhos!!
Isa.
¿Veremos vuestras fotos buceando junto a las ballenas?. Seguid pasandolo bien y que disfruteis con los glaciares, tomaros alguna bebida con su hielo.
ResponderEliminarUn abrazo Luis, (padre).